Puntos clave

  • SpaceX presentó su filing confidencial ante la SEC.
  • La compañía apunta a una valoración de 1,5 a 1,75 billones de dólares.
  • La captación estimada va de 40.000 a 75.000 millones.
  • Sería la mayor IPO de la historia, por encima de Saudi Aramco.
  • Starlink, xAI y el negocio espacial sostienen la tesis de crecimiento.
  • El debut podría redefinir el apetito del mercado por mega IPOs tecnológicas.

Presentación del IPO de SpaceX en la SEC

El 1 de abril, SpaceX presentó de forma confidencial su filing ante la Securities and Exchange Commission (SEC) y activó el proceso que podría desembocar en la oferta pública inicial más grande de todos los tiempos. 

El expediente, conocido internamente como Project Apex, no solo confirma la intención de salir al mercado, sino que también marca un cronograma ambicioso para un debut que, si no surgen demoras, podría materializarse entre junio y julio de 2026.

Según la información difundida, SpaceX aspira a una valoración objetivo de entre 1,5 y 1,75 billones de dólares, y una captación de entre 40.000 y 75.000 millones.

La señal de fondo es clara: SpaceX ya no quiere ser vista solo como una empresa espacial. Quiere ser leída como una plataforma industrial, de conectividad y de inteligencia artificial con escala suficiente para absorber una valoración inédita.

¿Qué valoración se proyecta para el IPO de SpaceX?

Entender el precio potencial de SpaceX exige separar sus tres verticales de negocio, que hoy explican por qué el mercado está dispuesto a discutir cifras tan extremas. 

El primero es el histórico: el negocio de lanzamientos con Falcon 9 y Starship, base del dominio industrial de la compañía. SpaceX es la empresa de mayor actividad aeroespacial en la actualidad: solo en febrero de 2026 lanzó 29 satélites

La empresa tiene contratos con la NASA y otras agencias de defensa de Estados Unidos. Ha reducido el costo estructural de la actividad gracias a sus avances en la reutilización de propulsores. Es un negocio real, de alto perfil, y estratégico, pero requiere de una inyección constante de capital.

La segunda (y más importante) vertical de negocio es Starlink, su sistema de internet satelital y el activo que más claramente sostiene la tesis de valoración. Es una red satelital de baja órbita que para comienzos de 2026 contaba con alrededor de 9 millones de suscriptores

Eso le da a la compañía una fuente de ingresos recurrentes, con visibilidad superior a la de otros negocios tecnológicos en expansión. Para muchos analistas, Starlink es el único activo que, por sí solo, podría justificar una capitalización de 1,5 billones de dólares.

La tercera vertical de negocio es la más controversial: xAI. Tras la fusión con SpaceX en febrero, la compañía de Musk incorporó la startup de inteligencia artificial detrás de Grok, la red social X y el ambicioso proyecto de construir centros de datos en órbita (una sinergía clara con las otras dos verticales de negocio).

El problema, sin embargo, no es la ambición, sino la visibilidad de los resultados: xAI requiere unos 1.000 millones de dólares por mes para sostener su infraestructura y, como muchas otras empresas del sector, está lejos de presentar un modelo de rentabilidad clara. 

La integración de SpaceX con xAI modifica el perfil de riesgo: ahora participa en la carrera de la IA, con un negocio que compite por capital frente a OpenAI y Anthropic, y que requiere un flujo de capital masivo y constante.

Esa mezcla explica por qué la valoración prevista luce tan exigente. SpaceX habría generado en 2025 entre 15.000 y 16.000 millones de dólares de ingresos. Sobre la valoración que espera la compañía (1,75 billones), la relación entre precio e ingresos sería de entre 109 y 113 veces. Es una cifra extraordinaria incluso para los estándares del mercado tecnológico.

La tesis de crecimiento asume la expansión de Starlink, la monetización futura de Starship y la posibilidad de que la capa de IA y centros de datos espaciales se transforme en una nueva línea de negocio relevante.

En ese marco, el extremo superior de la valoración solo puede sostenerse si el mercado acepta comprar una narrativa de varios años de ejecución perfecta. La firma PitchBook/Morningstar establece un rango de valor más realista, de entre 1,10 y 1,70 billones de dólares, por lo que la aspiración de 1,75 billones ya viene con una dosis significativa de optimismo. 

Estructura de acciones del IPO de SpaceX

La operación no está siendo diseñada como una colocación tradicional, sino como una salida capaz de absorber demanda global, con distribución entre varios canales y un diseño de mercado pensado para alcanzar una base de inversores muy amplia.

Uno de los puntos más sensibles es la estructura de acciones. SpaceX planea operar con un sistema de doble clase. El objetivo de esta estructura sería que Musk y otros inversores puedan conservar el control de la compañía aún después de salir a bolsa. Este modelo facilita mantener la dirección estratégica. 

Para muchos inversores institucionales, en cambio, representa un descuento estructural, porque reduce la capacidad de incidencia del accionista minoritario sobre la gobernanza.

A eso se suma un detalle que puede cambiar el perfil de la demanda: hasta el 30% de la oferta podría reservarse para inversores minoristas. Eso convertiría a SpaceX en una de las IPOs más accesibles para el sector retail de los últimos años.

La magnitud de la operación también se ve en la infraestructura financiera armada alrededor del IPO. A la fecha de redacción, el sindicato bancario ya suma 21 entidades confirmadas.

Entre los principales bancos de inversión encargados de gestionar la emisión, figuran Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Morgan Stanley. Estos son los cinco nombres más importantes de Wall Street trabajando en simultáneo sobre una sola transacción. 

A ellos se suman bancos y firmas distribuidos entre segmentos institucionales, minoristas y de alto patrimonio: Allen & Co., BTG Pactual, Barclays, ING, Macquarie, Deutsche Bank, Mizuho, Needham, Raymond James, Royal Bank of Canada, entre otros.

La lectura es que SpaceX quiere llegar a bolsa con una mezcla inusual: control fuerte para el fundador, distribución amplia para generar demanda y un relato de largo plazo que conecte el negocio espacial con la conectividad satelital y la infraestructura de IA. No es un IPO hecho solo para levantar capital. Es una arquitectura de mercado pensada para anclar una nueva categoría de activo.

Impacto del IPO de SpaceX en el mercado bursátil

La IPO de SpaceX es parte de un ciclo mucho mayor: una secuencia de lanzamientos gigantescos que, considerados en su conjunto, suman alrededor de 3,13 billones de dólares. En ese grupo figuran algunos de los nombres privados más importantes del mundo. 

El mercado viene de varios años de acumulación de capital. La combinación de menores tasas de interés a lo largo de 2025, el entusiasmo por la inteligencia artificial como narrativa dominante y la revalorización bursátil de los últimos tres años creó una ventana favorable para que compañías gigantes den el salto al mercado público.

En ese contexto, Renaissance Capital estima que más de 190 empresas están en proceso de lanzar sus IPOs de 2026, con una expectativa de al menos 200 lanzamientos, la mayor secuencia de las últimas dos décadas.

Pero el entorno de mercado no es ideal. El S&P 500 atraviesa su peor mes desde septiembre de 2022, el crudo cotiza por encima de los 100 dólares y la incertidumbre en torno a la duración del conflicto con Irán mantiene alta la volatilidad en los activos de riesgo. 

Además, el índice de IPOs de Renaissance Capital cayó cerca de 4% en lo que va de 2026. En otras palabras: las condiciones de mercado no son las ideales para recibir una operación de esta magnitud.

El consenso sugiere una probabilidad del 55% de que debute por debajo del extremo superior del rango, en torno a 1,2–1,5 billones. Algunos de los factores que influyen en este escenario son la presión sobre el rendimiento de xAI y la estructura de acciones de doble clase que reduce la capacidad de gobierno corporativo que tendría la compañía. 

Un 30% de probabilidad se reserva para un escenario positivo en su máxima cotización, en el cual Starlink superaría las proyecciones y la tesis de colocar centros de datos en órbita adquiriría suficiente empuje.

El 15% restante contempla un escenario mucho más oscuro para el IPO, proyectando una demora o incluso una retirada de la oferta si las condiciones de mercado no acompañan el proceso.

Si SpaceX logra debutar manteniendo el techo de la valoración que pretenden, su éxito tendría un efecto de arrastre que impulsaría la cotización de las otras compañías en el line up de IPOs de 2026

Conclusión

El lanzamiento de la IPO de SpaceX promete sacudir el mercado. Para los inversores, se trata de una oportunidad inigualable, sobre todo si tienen acceso directo a este mercado.

Y con la cuenta de inversiones de Wallbit lo tienen: permite acceder a más de 12.000 activos, entre ellos las acciones de las empresas más reconocidas del planeta. 

Si quieres invertir en el mercado de EE.UU., descarga la app Wallbit gratis y comienza hoy mismo.