La Ley de Cumplimiento Fiscal de Cuentas Extranjeras (FATCA, por sus siglas en inglés) es una normativa estadounidense que busca combatir la evasión fiscal mediante la identificación de ciudadanos estadounidenses que mantienen cuentas financieras en el extranjero. Implementada en 2010, FATCA requiere que las instituciones financieras extranjeras informen sobre las cuentas de sus clientes estadounidenses al Servicio de Impuestos Internos (IRS). Esto significa que, si eres un trabajador remoto o un inversor que opera desde Latinoamérica, es fundamental entender cómo esta ley puede afectarte y cuáles son tus obligaciones.
¿Cómo funciona FATCA?
La implementación de FATCA se basa en un sistema de intercambio de información. Las instituciones financieras fuera de EE. UU. deben identificar a los titulares de cuentas que sean ciudadanos o residentes estadounidenses y reportar los saldos de sus cuentas y los intereses generados al IRS. Esto incluye no solo cuentas bancarias, sino también cuentas de inversión. Si una institución no cumple con estas obligaciones, puede estar sujeta a un impuesto del 30% sobre ciertos pagos de origen estadounidense.
¿Qué información se comparte?
Es importante entender que el intercambio no es total ni automático sobre todos los movimientos, sino que se centra en ciertos perfiles y tipos de renta. Según el acuerdo técnico, Estados Unidos enviará información a Argentina sobre las llamadas “Cuentas Reportables”, que cumplen con estos criterios:
- Para personas físicas (individuos). Se reportan cuentas de depósito si el titular es residente en Argentina y si durante el año calendario se pagaron más de 10 dólares en intereses de fuente estadounidense.
- Para otras cuentas financieras (activos de inversión). Si el titular es residente en Argentina (ya sea persona o entidad), se informarán los ingresos de fuente estadounidense (como dividendos) que estén sujetos a reportes bajo las normativas del Código de Rentas Internas de EE. UU. (Capítulos 3 y 61).
En caso de que una cuenta califique para ser reportada, la información que viaja incluye:
- Datos personales: nombre, dirección y el NIF (CUIT/CUIL) del titular residente en Argentina.
- Datos de la cuenta: número de cuenta y nombre de la institución financiera estadounidense.
- Datos económicos: el monto bruto de los intereses, dividendos u otros ingresos de fuente estadounidense acreditados en la cuenta.
¿Qué pasa con las fintech y FATCA? ¿Entran en el reporte?
Una de las preguntas más frecuentes es qué sucede con las plataformas digitales o neobancos (como Payoneer o Wise). El acuerdo define a las Instituciones Financieras Estadounidenses de manera amplia.
En términos prácticos, si el servicio financiero que utilizas opera a través de un banco custodio en Estados Unidos o está registrado como una institución financiera ante los reguladores de ese país, entra bajo la misma normativa que un banco tradicional. No existe una distinción legal que excluya a las fintechs si estas actúan como depositarias de fondos en suelo americano.
¿Cuándo entró en vigencia FACTA?
Si bien el acuerdo se firmó a finales de 2022, la implementación técnica y el flujo de datos tienen sus tiempos. La vigencia apuntaba originalmente a la información generada a partir del período fiscal 2023. Esto significa que los reportes efectivos empezaron a procesarse durante septiembre de 2024, en función de los requisitos de ambos países.
El acuerdo busca principalmente identificar rentas pasivas (intereses y dividendos) superiores a montos mínimos. Para el usuario que utiliza sus cuentas para cobrar servicios o manejar sus ahorros, la clave sigue siendo la misma: mantener una planificación fiscal adecuada y estar informado sobre las normativas vigentes.
Obligaciones para las instituciones financieras
Las entidades financieras en el extranjero deben:
- Registrar y clasificar a sus clientes para determinar si son estadounidenses.
- Reportar información sobre cuentas que superen ciertos umbrales monetarios.
- Retener impuestos en caso de no cumplir con los requisitos de FATCA.
¿Qué beneficios tiene FATCA?
Aunque FATCA puede parecer una carga, también presenta beneficios significativos tanto para individuos como para las instituciones financieras.
Transparencia fiscal
Uno de los principales beneficios de FATCA es la mejora en la transparencia fiscal. Al obligar a las instituciones a reportar cuentas, se reduce el riesgo de evasión fiscal, lo que a su vez puede llevar a una mayor confianza en el sistema financiero global.
Acceso a servicios financieros
Los profesionales y trabajadores remotos que cumplan con FATCA pueden acceder a una gama más amplia de servicios financieros. Por ejemplo, aquellos que mantengan cuentas en EE. UU. pueden disfrutar de:
- Tarjetas de crédito y débito que facilitan transacciones internacionales.
- Cuentas de inversión que permiten diversificar su portafolio en el mercado estadounidense.
Protección ante fraudes
FATCA también actúa como un mecanismo de protección contra fraudes. La identificación y el monitoreo de cuentas ayudan a prevenir actividades ilegales, beneficiando a los usuarios al proporcionar un entorno financiero más seguro.
Conclusión
Entender FATCA es esencial para cualquier profesional o inversor que opere a nivel internacional. Aunque puede parecer un proceso complicado, sus beneficios en términos de transparencia y acceso a servicios financieros son innegables. Estar informado sobre estas regulaciones te permitirá navegar el mundo financiero global con mayor seguridad. Si deseas conocer más sobre cómo Wallbit puede ayudarte a gestionar tus finanzas de manera eficiente, estamos aquí para apoyarte. ¡Abrí tu cuenta global en Wallbit y da el primer paso hacia un futuro financiero sin fronteras!




